En la segunda sesión del taller de transcripción de documentos antiguos, organizada por la Comisión del V Centenario y por la Biblioteca Municipal, se analizaron varios documentos.
Entre ellos, destacamos el nº 6, que se adjunta en la fotografía (solo reflejamos una página) . El cura propio de Lezuza, doctor don Juan de Buendía, copió el 29 de septiembre de 1612, de su puño y letra, un texto "para perpetuar memoria en Lezuza".
En este, relata las noticias que tiene sobre textos antiguos que refieren la predicación de san Pablo en Libisosa y sobre el martirio de san Vicente y san Leto en la colonia romana. Estos asuntos serán el tema principal de las pinturas murales del altar mayor de la iglesia un siglo después.
El cura añadía que en el claustro de la iglesia había una estatua de mármol y una inscripción que transcribe: IMP. CESAR DIVI ANTONINI (...) M. AURELIO (...) COLONI LIBISOSANORUM.
La inscripción es la que corresponde con el pedestal que actualmente está empotrado en la esquina de la Casa de la Tercia, La estatua, a la que se refiere el doctor Buendía, es la del emperador Marco Aurelio. De esta, se perdió la pista cuando se hizo la Casa de la Tercia en 1768, desconociendo qué pasó con ella.
El documento acredita que la historia mítica y legendaria de Libisosa siempre estuvo presente en la memoria colectiva de los lezuceños.

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